Las malas formas rodean el adiós del Zamora C.F. que se despide con la Cabeza Alta

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El viernes 19 de junio pasa a ser una fatídica fecha para el conjunto rojiblanco que caía en Sabadell en medio de la polémica por el trato recibido en la localidad catalana

He contado en varias ocasiones la anécdota que relata mi padre, cuando nos llevaba a mi hermana y a mi al Ramiro Ledesma hace varias décadas. Siempre interesado en el deporte, nos invitaba a acompañarle a diferentes espectáculos, al frontón San Atilano o al campo del Zamora. En su recuerdo siempre aparece el entorno nocivo de la grada en el Ramiro, con gente que él consideraba cabal y que se transformaba radicalmente dentro del mundo futbolístico.

Las malas formas y los abruptos insultos que se proferían contra el trencilla de turno o a los jugadores, incomodaban a un padre que acompañaba a sus hijos a un espectáculo deportivo, donde deberían primar los valores competitivos dentro del respeto.

Desgraciadamente nada ha cambiado con el paso de los años en las gradas del Estadio, del Ramiro Ledesma se pasó a La Vaguada y después al Ruta de la Plata, pero la agresividad y la vehemencia (por usar términos suaves) continúan entre el afizionado habitual. Parece que es un derecho que la entrada otorga, el insulto y la crítica fácil a quien pisa el césped, fluyendo los improperios habituales de cada campo de fútbol.

Esa es la razón que personalmente me empuja como padre (decisión conjunta y compartida al cien por cien con mi mujer, la madre de mis tres hijos), para «invitar» a mis niños a practicar baloncesto o balonmano y no fútbol. El ambiente desde la cantera se diferencia también en esos deportes. Durante la etapa primaria todos los participantes tienen que jugar obligatoriamente un tiempo mínimo y, aunque hay competitividad, prima la solidaridad y compañerismo. En la grada también se nota la diferencia, siempre hay una oveja negra y padres, abuelos o tutores que aprietan y mandan mensajes equivocados, provocados por su tensión desde la grada, todos queremos tener a Michael Jordan, a Dujhebaev o a Di Stefano en nuestras casas, pero una vez más, en el fútbol las malas formas se multiplican.

En el partido del sábado en el Ruta de la Plata, disputando la ida de la final por el ascenso, unos 300 afizionados arlequinados llegaron a tierras zamoranas. El trato en general fue más o menos correcto, no se vieron grandes indicios de enfrentamiento entre fanáticos de cada club. El Sabadell accedió sin problemas al estadio, entrenó y calentó sin dificultad y sus seguidores ocuparon una parte dedicada exclusivamente para ellos en la zona de Preferencia. Hubo un conato de cánticos desde la grada del Fondo Sur donde se entonó: «Put@ Sabadell», durante escasos segundos, pero afortunadamente no tuvo recorrido, también tiraron en un saque de esquina un par de objetos, aunque rápidamente Carlos Ramos los retiró y pidió que no lo hicieran, con buen criterio. En general todo discurrió dentro de la corrección (otro asunto puedo ser la actuación arbitral que cada uno tendrá su opinión personal).

La Batalla de la Nova Creu Alta

En cuanto sonó el pitido final del primer partido, el equipo catalán comenzó a trabajar en la remontada y desde las redes, los afizionados catalanes comenzaron a calentar el partido. No se puede generalizar con todos los seguidores del Sabadell, pero la situación fue aumentando y generando ruido, desembocando el viernes en un recibimiento descortés al equipo rojiblanco. La noche antes del partido, varios «gamberros» se personaron en los alrededores del hotel donde se alojaban los jugadores zamoranos y durante un buen rato, lanzaron petardos y demás pirotecnia para evitar el descanso de la expedición zamorana, como podíamos ver en las redes de David Vizcaíno, donde el Director Deportivo del Zamora CF, denunciaba en sus redes la situación.

Pero lejos de mejorar el escenario, fue empeorando. El recibimiento del autobús del Zamora CF fue hostil por parte de los seguidores catalanes, un tema seguramente menor y aparentemente normal en un partido de tanta importancia, de hecho los jugadores accedieron al estadio sin demasiados problemas. Pero empezaron a circular vídeos donde se veía a los fanáticos catalanes insultando a afizionados zamoranos que acudían al estado sin provocación previa (excepto los comentarios mutuos en redes en esa semana).

Una vez en el césped, el CE Sabadell repitió su bochornosa actuación con el Real Madrid Castilla quince días antes, poniendo los aspersores en acción en la zona del calentamiento del Zamora CF, impidiendo un desarrollo dentro de los cauces deportivos, acción poco decorosa e irreglamentaria que aparece recogida en el acta, veremos las consecuencias en forma de multa económica para el Sabadell, que es lo máximo que se espera.

También se alimentaba la teoría conspiranoica de los lazos federativos con el club catalán al tener influencia en la Federación Catalana y Española, donde muchos vieron justificadas las dos actuaciones arbitrales de ambos partidos que perjudicaron al Zamora CF.

La invasión del campo de juego en el segundo gol local, impidiendo el desarrollo normal del juego cortando durante al menos diez minutos el encuentro, es otro punto más a añadir, que culminó con la bochornosa actuación de las fuerzas de seguridad del campo al reprender al afizionado zamorano que era agredido, insultando y escupido por parte de la afición local.

Una vergüenza.

Como broche final sólo añadir que fue un pequeño porcentaje. Al terminar el encuentro, minutos después, otra parte de la afición catalana coreó el nombre del Zamora y aplaudió a nuestros jugadores. Seguramente el que hace ruido sea la excepción, pero es al que más se le escucha, y en 12.000 espectadores fueron varios cientos los maleducados e irreverentes con la causa zamorana.

Sólo me resta añadir, que además de la ausencia del vehemente ambiente futbolero, en el Ángel Nieto si llueve no te mojas… pero este Zamora CF a mi, personalmente, me ha vuelto a enganchar al fútbol, con todos sus defectos, pero también con todas sus virtudes, que son muchas.

¡Vamos mi Zamora! ¡Vamos Campeón! El año que viene es el bueno, seguro.

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2 comentarios

  1. Los del Sabadell muy mal, en general unos maleducados por decirlo suave. Pero los de Unionistas peor todavía en redes y en el campo

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