Si se va Carlos Ramos…
A estas alturas del mercado, al Zamora sólo le quedan dos renovaciones realmente prioritarias, y ninguna de ellas avanza como cabía esperar
El caso de Diego Moreno preocupa. Después de que el club lo rescatara del paro, el lateral derecho se convirtió en una pieza importante del equipo durante la segunda mitad de la temporada. Sin embargo, todavía no ha aceptado la oferta de renovación y, para complicar aún más la situación, al menos dos equipos se han interesado por él.
Mientras tanto, Fermín parece decidido a llevarse media defensa del Zamora. Diego Moreno, Bolo y Erik Ruiz —este último también pretendido por la UD Logroñés— están en el punto de mira de otros proyectos, lo que obliga al club a reaccionar cuanto antes.


El caso Ramos
Si la situación de Diego Moreno resulta difícil de comprender por la diferencia de proyectos que se le presentan, lo de Carlos Ramos no tiene ningún sentido.
Es lógico que tenga ofertas y que despierte interés. Sería extraño que no fuera así. Pero aquí hay algo que va mucho más allá del aspecto deportivo.
Se entendió la salida de Márquez. Se puede llegar a entender, aunque cueste, la de Fermín. Pero sería absolutamente incomprensible que también se marchara el único zamorano, canterano y capitán que queda en la plantilla.



Ramos representa mucho más que un futbolista. Es identidad, pertenencia y liderazgo.
Tampoco sería un golpe fácil de digerir desde el punto de vista emocional. Después de perder a Kike Márquez y a Fermín, dos jugadores que han decidido marcharse al club de su corazón, sería muy difícil asumir que el único futbolista que, por origen y trayectoria, representa ese sentimiento de pertenencia también se fuera sin dar valor a ese vínculo con el escudo.
Si él también abandona el proyecto, el Zamora perdería una parte muy importante de su credibilidad.
¿Cómo convences entonces a otros jugadores para que vengan? ¿Qué les puedes prometer si los capitanes han ido abandonando el barco uno tras otro y ahora también se marcha el mejor jugador del equipo? ¿Solo dinero? ¿Y cuando lleguen los malos momentos, quién levantará la voz? ¿Quién dirá las cosas a la cara dentro del vestuario? ¿Quién defenderá el escudo desde el sentimiento y no solo desde un contrato?
La continuidad de Ramos no es únicamente una cuestión deportiva. Es un mensaje. Un mensaje para la afición, para el vestuario y para todos aquellos futbolistas que puedan valorar vestir la camiseta del Zamora.
Señor Vizcaíno, señor Ramos… todavía están a tiempo de entenderlo.


Aprovechamos esta oportunidad para recordar nuestra entrevista al capitán rojiblanco: https://elafizionado.es/entrevista-carlos-ramos-capitan-del-zamora-cf/

Totalmente de acuerdo. Como socio costaría mucho entender su marcha y creo que se notaría en la campaña de socios.
Creo que esta no era la idea que teníamos, cuando terminó el partido contra el Sabadell, de mantener el bloque…