Viaje obligado
La plantilla del Caja Rural CB Zamora se desplaza a Melilla en una jornada obligada por el calendario de Copa España
En medio de dos desplazamientos ligueros a Palma de Mallorca y Alicante, aparece un nuevo compromiso, la Copa España con un encuentro que tendrá sede en Melilla, un partido metido con calzador por parte de la Federación para los clubes de Primera y Segunda FEB.
Una competición, la Copa España, que el año pasado cambió, sustituyendo a la Copa LEB Plata y la Copa Princesa o Príncipe de Asturias en las ediciones anteriores, que tenían un notable prestigio, pero que limitaba las dos Copas a dos únicas finales. La Federación intentó darle una vuelta de tuerca a esas competiciones y, añadiendo ocho grupos de cinco equipos, sacaron varios partidos, que seguramente aumentaron las arcas de la Federación, pero que redujeron las de algunos equipos y diezmaron a su plantilla por algunas lesiones musculares o más graves. Recordamos, por ejemplo, cómo el pívot lituano del Caja Rural CB Zamora Jonas Paušktė, la Copa España del año pasado, tuvo un problema en un enfrentamiento de la competición que le lastró para partidos de Liga.

Y en esa tesitura se encuentra el equipo de Saulo Hernández, que hoy de madrugada ha emprendido viaje hacia la capital melillense, donde jugará esta noche, a las 20.30 horas, un partido de dieciseisavos de final de la Copa España, en la que quedan 32 equipos. Después del experimento del año anterior, la competición copera ha sufrido algunos cambios y han reducido la fase de grupos mezclando a las dos categorías en rondas eliminatorias.
De pasar vencedor tendría otro desplazamiento que llegaría del ganador del choque entre CB Starlabs Morón contra Coto Córdoba y, de ganar ese otro desplazamiento, entraría ya en cuartos de final. Todavía no sería rentable la competición, ya que tendría otro duro enfrentamiento en cuartos de final para llegar a la Final Four o a las semifinales de esta competición. Un viaje sin sentido, metido a calzador, que no le gusta a nadie y que esperemos que salven con solvencia.
