Jugar mal y ganar
Empezó el año y, después de una semana de vacaciones entre comidas, cenas y demás compromisos, el equipo volvió ganando, refrendando que sigue de dulce
Vuelta con victoria
No es mala señal jugar tu peor partido en mucho tiempo y ganarlo, porque eso precisamente es lo que hacen los equipos que cogen por costumbre ganar: que incluso en una mala tarde saben cerrar los partidos. No será un encuentro recordado por los afizionados, pero su valía en puntos es tan importante como cualquier otro.
El derbi
El domingo espera el derbi con Unionistas de Salamanca, un equipo inmerso en una de las peores dinámicas de todo el grupo, pero eso precisamente, unido a que juegan en su casa, los hace mucho más peligrosos. Siempre es un equipo intensísimo y que no se da por vencido nunca, sobre todo como local. En el momento en que un solo jugador zamorano ceda en intensidad, peligrará sobremanera cualquier posibilidad de sumar en un partido con cerca de 600 afizionados zamoranos en la grada confirmados y, seguramente, bastantes más que irán a animar a los viriatos.
La cuesta de enero
Después de Unionistas, el equipo empieza la segunda vuelta ante tres equipos de play off y otro, el Mérida, siempre peligroso en el Romano. Ahí veremos la respuesta del equipo, que aunque revitalizado todavía puede generar ciertas incógnitas, pero esa historia ya la contaremos.



Buen articulo