Este Zamora irradia optimismo
Este Zamora irradia optimismo a todo el mundo: desde los afizionados hasta los propios jugadores y el cuerpo técnico
Esperemos que también llegue a los Páez. Se cierra el año, a falta de dos jornadas para acabar la primera vuelta, con la mejor racha del grupo, sólo superados por un Tenerife que gana al peso. Sin embargo, quizá sea el Zamora CF el que transmita mejores sensaciones como equipo claramente al alza.
Hablamos de un conjunto capaz de tener el balón y de defender sin él; de adaptarse a los rivales, a las climatologías y de ser fortísimo a balón parado. Pero lo más importante es que parece un equipo mutado en equipo ganador. Y eso es lo más difícil en el fútbol: ganar.
Un equipo que deberá seguir ganando mucho si quiere alcanzar el ansiado playoff, porque, pese a toda esta racha positiva, todavía no da para meterse entre los cinco primeros. La duda radica en la ambición y en la motivación que Óscar Cano sea capaz de mantener dentro del grupo. Si son ambiciosos, estarán cerca del premio gordo; si se conforman, como ocurrió en el tramo final de la pasada temporada, apenas les dará para salvar la categoría.
Esa ambición será la que defina qué tipo de jugadores quieren ser: normalitos o de otro nivel. En sus pies queda… o, mejor dicho, en sus cabezas, lo que quieran llegar a ser.

El equipo va corto por el carril izquierdo si se pretende llegar hasta mayo contando únicamente con Merchán. Quizá se piense en Codina como una especie de suplente, pero eso implicaría reajustar una línea defensiva que convendría tocar lo menos posible por lo delicada que es y por el efecto dominó que podría provocar.
Podría jugar Erik, pero entonces el equipo se quedaría sin centrales puros disponibles. El siguiente en la lista sería Markel, lo que ya supondría tocar un centro del campo que está funcionando. En definitiva, demasiado movimiento por no doblar una posición clara: si Merchán aguanta toda la temporada en solitario, acabará fundido.
El nuevo esquema requiere algún reajuste y, si parece lógico que salga un lateral derecho, el sentido común indica que debería doblarse el carril izquierdo.
