El Zamora C.F. a certificar su pase en el Anxo Carro
El equipo rojiblanco, llega lanzado a Lugo, en el mejor momento de la temporada para ratificar el play off.
Ha llegado el momento decisivo de la temporada. Tan solo quedan tres jornadas para que termine la liga regular y el campeonato entra en combustión.
Por arriba, la pelea por el play off de ascenso sigue completamente abierta. Por abajo, la lucha por la permanencia aprieta cada semana. Y en medio, los puestos de Copa del Rey añaden todavía más dramatismo a un final de curso donde absolutamente nadie puede relajarse.
No hay un solo partido sin algo en juego. Y el duelo entre el CD Lugo y el Zamora CF es probablemente uno de los más calientes y atractivos de la jornada.

El conjunto lucense afronta el encuentro como una auténtica final. Noveno con 49 puntos, el Lugo está a cinco del play off cuando solamente quedan nueve puntos en disputa. El margen de error ya no existe para un equipo construido claramente para pelear por el ascenso y que, sin embargo, ha vivido una temporada muy por debajo de las expectativas generadas en verano.
Porque nombres no le faltan al cuadro gallego. Futbolistas con experiencia y recorrido en categorías superiores como Iago López, Caballo, Gayá, Balboa, Kevin Presa, Pastrana o Lago Junior convertían al Lugo en uno de los grandes favoritos al ascenso al inicio del campeonato. Un auténtico plantillón que nunca terminó de encontrar regularidad.
Ni con Yago Iglesias primero, ni posteriormente con Álex Ortiz, el equipo logró asentarse en la zona noble con continuidad. La sensación en el entorno lucense es clara: el rendimiento ha estado muy lejos del potencial real de la plantilla. Y aun así, el fútbol siempre deja una última puerta abierta para quien quiera creer.
El Anxo Carro se agarra precisamente a eso: a la esperanza. A esa última bala que permita al Lugo meterse de lleno en la pelea por la quinta plaza y convertir el tramo final en una amenaza real para sus rivales directos.

Pero enfrente aterriza un Zamora en posiblemente el mejor momento de toda la temporada.
El conjunto zamorano llega tercero con 58 puntos y con cuatro victorias consecutivas que han disparado definitivamente la ilusión en la capital del Duero. Además, no han sido triunfos cualquiera, sino victorias de enorme mérito competitivo que han confirmado el crecimiento de un equipo que parece llegar lanzado al momento clave del curso.
Gran parte de esa transformación lleva la firma de Óscar Cano. El técnico nazarí parece haber encontrado definitivamente la fórmula. Su ya famoso “tribote” ha equilibrado al equipo y ha conseguido potenciar a un Zamora mucho más sólido, fiable y competitivo.
Sin embargo, el mensaje interno es claro: prohibido relajarse.
Aunque el play off parece cuestión de tiempo, Cano quiere frenar cualquier exceso de euforia en el vestuario. Los rojiblancos necesitan únicamente un punto para certificar matemáticamente su presencia en la fase de ascenso a Segunda División, pero saben perfectamente que bajar mínimamente la intensidad en escenarios como el Anxo Carro puede resultar letal.
Porque el Lugo todavía cree. Y porque cuando un equipo se juega la vida competitiva, cada balón se disputa como si fuera el último.
El Zamora viajará a Lugo con las bajas por sanción de Erik Ruiz, precisamente exjugador lucense, y Diego Moreno. Tampoco estarán los lesionados Farrell y Marcelo. Aun así, dentro del vestuario zamorano el mensaje es unánime: ahora hay que ir al 101%.
Los jugadores que entren para suplir las ausencias saben perfectamente lo que hay en juego. El equipo quiere cerrar el objetivo cuanto antes y empezar a preparar el gran desafío que se avecina en pocas semanas: un play off de ascenso al fútbol profesional en el que cualquier futbolista sueña con estar.

Se espera alrededor de un centenar de aficionados rojiblancos en las gradas del estadio lucense.
El escenario está servido.
Un Lugo obligado a ganar para sobrevivir.
Un Zamora decidido a rematar la faena.
Tres jornadas.
Noventa minutos.
Y una tensión imposible de esconder.
