Eclipse, partido y avispas
El Zamora CF volvió a pisar el Ruta de la Plata para disputar el Memorial Agustín Villar ante unas 1.000 personas
Un partido de pretemporada, sí, pero con suficientes pistas como para empezar a dibujar qué quiere ser este nuevo ZCF.
Primera parte: 1-4-2-3-1
Árbol; Moreno, Luismi, Dufur, Vergés; Indias, Juanje; Sancho, Fabián, Yurrieta; Carbonell.
La primera gran pista está en la estructura. Un 1-4-2-3-1 que apunta a ser una de las fórmulas más utilizadas por Óscar Cano.
La defensa: pinta de titular
La línea defensiva tiene pinta de ser la titular: Moreno, Luismi, Dufur y Vergés.
Por detrás, o como piezas de rotación, aparecen jugadores como Gorjon e Indias, futbolistas capaces de jugar en diferentes posiciones y solucionar problemas. También está Gómez, que puede ganar protagonismo si Vergés baja el nivel o necesita descanso.
Y una mención especial para Dufur. Un perfil que recuerda en algunas cosas a Erik Ruiz, pero con una diferencia importante: tiene pie. Puede defender, dominar el juego aéreo y además participar con criterio en la salida.
El centro del campo: la gran duda
Aquí aparece una de las preguntas de este Zamora:
¿Juanje y otro? ¿O Juanje y otros dos?
La decisión puede marcar muchas cosas. Poblar el centro del campo da control y seguridad, pero puede restar efectivos y libertad a una de las grandes apuestas de esta plantilla: los mediapuntas.
Porque si algo parece claro es que este Zamora quiere jugar con mucha gente por delante del balón.



Los mediapuntas: el gran potencial
Probablemente sea el grupo con más talento y posibilidades de esta plantilla.
Fabián, Yurrieta, Sancho, Abde, Hidalgo…
Jugadores dinámicos, móviles, asociativos, capaces de intercambiar posiciones y, sobre todo, agresivos sin balón.
El Zamora quiere recuperar arriba, quiere que sus mediapuntas aprieten y quiere generar superioridades desde el movimiento. Si consiguen interpretar bien esos espacios, aquí puede estar una de las grandes diferencias respecto al equipo de la temporada pasada.
Fabián y Yurrieta tienen muy buena pinta. Y eso sin olvidar a Abde, Hidalgo o Sancho, que amplían todavía más las posibilidades.
El ataque: Carbonell, solo ante el peligro
Aquí está el gran problema.
Sin Losada y esperando a que llegue alguien más —y ya tarda demasiado—, Carbonell es el único delantero disponible.
Pero quizá esta estructura pueda favorecerle. Un equipo con tantos jugadores cerca, con movilidad y capacidad asociativa, puede permitir que Carbonell participe mucho más y encuentre situaciones diferentes a las que tuvo el curso pasado.
Puede funcionar mejor en este Zamora que en el anterior.

Segunda parte: cambio de dibujo
En torno al minuto 60 llegó el cambio de estructura.
1-4-3-3, con Isaiah como ancla y Ramos y Mauro por delante, mientras que Abde, Hidalgo y Carbonell formaban la línea ofensiva.
Un dibujo que vuelve a poner encima de la mesa la posibilidad de que el centro del campo gane peso durante determinados momentos de los partidos.
Y ahí vuelve la misma pregunta: ¿qué quiere priorizar Cano?
¿Más control y presencia interior o libertad para ese arsenal de mediapuntas?
Lo mejor y lo peor
🟢 Pros del ZCF
Agresivo sin balón.
El equipo quiere recuperar rápido, aprieta con todas sus líneas y muestra intención de dominar.
Dominador con el balón.
Hay intención de llevar el peso del partido y, especialmente, de generar superioridades mediante movilidad y asociaciones.
🔴 Contras del ZCF
Falta contundencia en las áreas.
Atrás se concedió demasiado para un equipo que quiere dominar y arriba faltó definición.
Y esto, cuando lleguen los partidos oficiales, se paga.
Los goles
0-1. Pedro Benito, minuto 21.
Una acción aislada después de varios rebotes acabó poniendo por delante a la CYDL.
1-1. Carbonell, minuto 35.
El delantero del Zamora apareció para poner las tablas antes del descanso.
Quedan dos piedras de toque importantes ante filiales de élite, el Atlético Madrileño y el Real Madrid Castilla, antes de llegar al estreno liguero ante el Bilbao Athletic. Ahí empezaremos a saber si este quiero y no puedo acaba convirtiéndose en un quiero y puedo.



