Carlos Ramos, la renovación que sostiene al Zamora CF
Se consumó una de las renovaciones más importantes del verano en el Zamora
Carlos Ramos seguirá una temporada más defendiendo la camiseta rojiblanca y continuará siendo el primer capitán del equipo, compartiendo la capitanía con Luismi Luengo.
En un verano marcado por numerosas salidas, especialmente de futbolistas con peso dentro del vestuario, la continuidad del centrocampista descendiente de San Cristóbal de Entreviñas adquiere un valor que va mucho más allá del terreno de juego. Quien ha vivido un vestuario sabe que perfiles como el suyo son difíciles de sustituir: jugadores que conocen el club, su entorno y lo que significa representar al Zamora. Ese sentido de pertenencia, unido a su capacidad de liderazgo, convierte su renovación en una pieza estratégica para el nuevo proyecto.
Pero reducir la importancia de Carlos Ramos únicamente al aspecto emocional sería injusto. Su rendimiento deportivo también respalda plenamente la decisión del club.
Durante la temporada 2025/26 fue, tras Kike Márquez, el futbolista con mayor producción ofensiva del equipo. Firmó tres goles y seis asistencias en Liga, a los que añadió dos tantos más en el play-off de ascenso. Además, volvió a demostrar la enorme influencia de su balón parado, una de las principales armas ofensivas del Zamora durante muchos tramos de la campaña.
Carlos es un futbolista que asume responsabilidades cuando el partido lo exige. Da un paso al frente donde otros se esconden, liderando con hechos más que con palabras. Su experiencia, personalidad y competitividad vuelven a convertirle en uno de los pilares sobre los que se construirá el Zamora CF de la próxima temporada.





La continuidad de Carlos Ramos no es solo una renovación más. Es la garantía de que el Zamora CF seguirá contando con un líder dentro y fuera del campo, un futbolista que representa los valores del club y que, además, continúa siendo decisivo cuando el balón echa a rodar.






