Óscar Cano y el Zamora CF
En los momentos complicados es cuando de verdad se ponen a prueba los proyectos y las personas que los lideran
Y el Zamora CF vive una de esas fases en las que los resultados no terminan de acompañar, con un equipo que aún no está siendo todo lo contundente que desearía ni en defensa ni en ataque. Pero precisamente ahora es cuando toca tener perspectiva y confiar.
El trabajo de Óscar Cano va mucho más allá del marcador del fin de semana. Hay una idea clara, una propuesta reconocible y una apuesta decidida por construir un equipo con personalidad. Los errores existen, como en cualquier proceso en crecimiento, pero también se percibe un camino definido y un vestuario que cree en lo que hace. Con tiempo, serenidad y confianza, ese trabajo acaba dando frutos.
El contexto, además, invita al optimismo. El calendario es favorable y ofrece margen suficiente para corregir detalles, ganar solidez y transformar sensaciones en puntos. No hay que olvidar que muchos de los equipos que acaban cumpliendo objetivos pasan antes por tramos de dificultad similares.

Todo ello se sostiene también gracias a una planificación coherente desde los despachos, con una dirección deportiva que apuesta por la estabilidad y el proyecto. La labor de David Vizcaíno, discreta pero constante, ha permitido dotar al equipo de una plantilla pensada para competir y crecer, siempre desde el conocimiento del club y el respeto por su identidad.
Ahora es cuando toca remar juntos, mantener el rumbo y creer. Porque hay tiempo, hay trabajo y hay una base sólida sobre la que construir. Y en el fútbol, muchas veces, los momentos clave llegan justo después de las dudas.
