Caja Rural CB Zamora preparado para para la salvación la segunda vuelta
El club zamorano descansaba la pasada semana y la Primera FEB se paraliza por la Final de la Copa España, en febrero Caja Rural CB Zamora retomará la competición
El objetivo de la permanencia sigue vigente, el mismo que establecía la entidad zamorana desde la pretemporada. Su historial en la categoría y presupuesto le colocan en una posición de salida en la cola de la tabla, pero su fantástico inicio de temporada distorsionó la realidad que se ha actualizado al terminar la primera vuelta.
La solución salomónica tomada por la Federación al no poder inscribir un decimoctavo equipo ha generado una Primera FEB o LEB Oro con 17 participantes por primera vez en su historia. Si nos remontamos a los inicios de la LEB como segunda categoría nacional, recordamos una competición con un grupo y 14 equipos los tres primeros años (en la 1997/98 fueron sólo 13), para aumentar los siguientes cuatro años a 16 participantes. En la 2003/04 se formaba por primera vez un grupo de 18 equipos que tuvo nueve años de continuidad, incluido el paso a la nomenclatura de LEB Oro en la 2007/08.
Al llegar la 2012/13 se recuperaban los 14 equipos y un par de años después subía a 15 participantes, para pasar de nuevo a 16 y luego a 18 consecutivamente. Desde la campaña 2016/17 hasta la actualidad la LEB Oro se ha formado con un grupo único de 18 equipos, salvo dos excepciones, en la 2020/21 se formaron dos grupos con un total de 19 equipos (9+10) y en esta temporada actual, ya como Primera FEB, está compuesta por un único grupo de 17 equipos. Ademas en la temporada 2019/20 con motivo de la pandemia de COVID 19 no se terminó la liga, por lo que tampoco la podemos tomar como referencia.
Esta alteración única, supone que la competición de esta temporada sea excepcional, los equipos tienen que descansar dos partidos en 34 jornadas por lo que la clasificación debería igualarse al final de la primera vuelta. Desgraciadamente no ha sido posible por el aplazado entre Flexicar Fuenlabrada y Cloud.Gal Ourense Baloncesto, por lo que estos dos conjuntos acumulan un partido menos que el resto de competidores.

Uno de los juegos más habituales a principio de temporada de cualquier afizionado es adivinar cuál será el número mágico con el que se asegura la permanencia cada año. La excepcionalidad de esta temporada dificulta las dotes de adivino del afizionado, por lo que vamos a intentar aportar algo de luz al «entuerto».
Realizamos un análisis a continuación teniendo en cuenta que en los últimos 30 años de la categoría, buscamos las temporadas en las que la competición se configuraba con un grupo de, al menos, 17 equipos y encontramos un total de dieciséis campañas, pero los datos acumulados revelan otra excepción enlazando a temporada 2004/05 donde había equipos con 31 partidos solamente al llegar la jornada 32, por lo que obviaremos esa temporada y nos centraremos en las otras quince.
Siguiendo la proyección de 32 partidos de estas temporadas, podemos llegar a varias conclusiones. Se trata de cortar la competición en la jornada 32 en la fase regular de un grupo único, para ver cuántas victorias tenían los puestos 16 y 17 de la tabla, que son los que este año acarrean el descenso directo.
En la primera vuelta el equipo zamorano ha conseguido sumar 7 importantes victorias que le colocan en el undécimo puesto, aunque la clasificación real basada en porcentaje de victorias recoloca su lugar a la decimosegunda plaza.

A continuación estudiamos las quince temporadas con un grupo de 18 equipos y sus victorias al llegar la jornada 32, en la que acumularían 32 partidos, los mismos que van a disputar cada equipo este año, en 34 jornadas acumuladas menos dos descansos.
En cada temporada analizada se han recogido los datos de los cinco últimos clasificados (puestos 14º a 18º), registrando para cada uno de ellos el número de victorias, derrotas y el porcentaje de triunfos tras 32 partidos. Esta franja permite analizar no solo el corte exacto del descenso, sino también la zona de riesgo inmediata y el margen habitual de seguridad.
Si bien el número de descensos no es idéntico (tres en las temporadas de 18 equipos y dos en la actual), este estudio no pretende establecer una equivalencia exacta entre posiciones, sino identificar rangos históricos de victorias y porcentajes que tradicionalmente han estado asociados a la permanencia o al descenso tras un volumen similar de partidos.
A partir de estos datos se obtienen medias, mínimos y máximos históricos, lo que permite establecer un intervalo razonable de victorias que, en función de precedentes, debería situar a un equipo fuera de los puestos de descenso en la presente temporada.
Como la salvación llega hasta el puesto decimoquinto, la media que se marcan en estos 15 años competitivos es de 11,3 victorias y la media de victorias del primer puesto de descenso es de 10,7 victorias, parece que 11 es la cifra que comienza a dar mayores posibilidades de permanencia.

Hasta ahora ningún equipo ha quedado por detrás del 15º puesto con 14 victorias y en una sola ocasión un equipo con 13 victorias estaría en puestos de descenso de categoría (20023/04). De hecho con 12 victorias habría sido suficiente en el 73,3 % de los casos.
En cuando al primer puesto de descenso, con 11 victorias habrían permanecido fuera de los últimos puestos en el 40 % de los casos y, como ya comentábamos, con 12 victorias en el 73,3 %. Como temporadas más significativas en la 2022/23, llegar a 9 victorias mantendría el puesto quince y con 10 victorias también en la 2018/19, que son los ejemplos más extremos con bajo balance.
Atendiendo a los datos históricos, el umbral de la permanencia aparece bastante definido. Todos los equipos que llegaron a la jornada 32 con ocho o menos victorias acabaron ocupando puestos de descenso en el 100 % de los casos. Con nueve triunfos se registran tres precedentes, de los cuales dos lograron salvarse, lo que eleva la probabilidad de permanencia hasta el 66,7 %.
El escenario cambia poco con diez victorias, una cifra que en 14 de los 15 casos analizados (93,3 %) resultó insuficiente para evitar las dos últimas plazas. A partir de ahí, la frontera se vuelve más difusa: con 11 victorias, de los 17 equipos registrados, nueve consiguieron mantenerse, lo que deja una probabilidad de descenso del 47,1 %. No obstante, conviene recordar que en la temporada 2017/18 se produjo un caso excepcional, con los cinco últimos clasificados empatados a 11 victorias y 21 derrotas tras 32 partidos.
Con 12 triunfos, la probabilidad de descenso desciende hasta el 33,3 %, ya que sólo cuatro de los doce equipos situados en los cinco últimos puestos terminaron cayendo. La tendencia se refuerza con 13 victorias, una cifra que sólo llevó al descenso a dos de los ocho equipos analizados (25 %), ambos en la temporada 2003/04. Finalmente, alcanzar las 14 victorias ha supuesto históricamente la salvación en el 100 % de los casos, consolidándose como un margen de seguridad claro.

Otra forma de intentar calcular cuántas victorias son necesarias y proyectar la situación de los equipos actuales en liga, es decir, los dos equipos que van en la cola de la clasificación con 2 y 3 victorias ¿cuántas conseguirán a fin de temporada?
Habitualmente la morfología de cada conjunto varía a lo largo de la campaña, lesiones de larga duración, nuevos fichajes, etc. por lo que no es tan simple como pensar que en la segunda vuelta sumarán las mismas victorias que en la primera, seguramente el equipo varíe y su evolución derive en nuevos triunfos. Vamos a tomar como referencia los quince años que estábamos comparando para ver la evolución en pasadas temporadas de los equipos de la cola de la tabla, extrapolando los datos de la jornada 16 y la 32 que serían los partidos con los que actualmente terminarían la liga regular. Así añadimos no sólo las victorias que aseguran la salvación, sino que tenemos en cuenta a cuántas victorias pueden llegar los dos últimos puestos.
Al ver los últimos cinco clasificados, desde el decimocuarto vemos una progresión al alza en victorias cuanto peor es su situación. Los equipos que ocupaban la 14ª plaza aumentan en un 6,9 % de media sus victorias en la segunda vuelta, los decimoquintos, mejoran un 17,9 % de media, y entramos en puestos de descenso, los decimosextos mejoran sus datos de victorias en un 36,2 %, los decimoséptimos en un 66,1 % y los decimoctavos en un 93,6 %. ¿Pero esa recuperación es suficiente para salir de puestos de descenso? En varios casos fue suficiente, diez equipos salieron de las tres plazas que suponían la pérdida de categoría un 22,2 % pudo salir del descenso. Cuatro de esos equipos acumulaban 4 victorias y sólo uno con 3 victorias consiguió salir del descenso.
Los dos equipos que actualmente ocupan las dos plazas de descenso en Primera FEB tienen 2 (Melilla Ciudad del Deporte) y 3 victorias (Palmer Basket Mallorca Palma), según este modelo estadístico, Melilla lo tendría prácticamente imposible y Palmer tiene una pequeña posibilidad, pero las estadísticas están para romperlas, hasta que no sea matemático hay opciones.
La mejor reacción fue en la temporada 2017/2018, cuando Río Ourense Termal pasaba de 2 victorias en la jornada 16 (18º) a 13 triunfos en la jornada 32 (un +11 terminando 11º), mientras que la peor segunda vuelta dentro de los últimos en la tabla fue Cáceres Patrimonio de la Humanidad en la 2023/2024, cuando pasó de 5 victorias en los primeros 16 partidos, siendo decimoquinto fuera del descenso, a sumar una sola más en los siguientes 32 y con 6 victorias cayó al 17º puesto descendiendo a Segunda FEB.
Para concluir este pequeño estudio estadístico, seguimos analizando las temporadas de referencia de un grupo único de 18 equipos, comparando las jornadas 16 y la 32. Una última pregunta nos surge ¿cómo afecta el puesto en el que estás para afrontar la segunda vuelta? ¿esa presión mejora los resultados?
La respuesta sin duda es SI.
Los equipos que llegaban en decimocuarta plaza, en una posición más o menos cómoda a pesar de la cercanía del descenso, aumentaban sus triunfos en un 40 % de los casos, al igual que los que lo empeoraban, también el 40 %, mientras que el 20 % restante conseguía las mismas victorias.
Los clasificados en decimoquinta plaza, aún fuera del descenso, mejoraban su segunda vuelta en un claro 73,3 %, lo igualaban un 6,7 % y sólo lo empeoraban el 13,3 % de los equipos.
Entramos ya en puestos de descenso, donde los decimosextos y los decimoséptimos calcan sus reacciones, mejoraban su balance en un 86,7 % de las ocasiones, empeorándolo en el 6,7 %, lo que necesariamente no les sacaba siempre del descenso.
Por último los decimoctavos mejoraban su balance en la segunda vuelta en el 73,3 % de las temporadas y lo empeoraban en el 13,3 % de los casos estudiados.
El avance de la temporada y las urgencias y necesidades de los equipos que están en riesgo de descenso, hacen que mejoren ostensiblemente los resultados en la segunda vuelta, llegando casi a duplicar sus victorias los equipos que ocupaban inicialmente el último puesto. A pesar de esa mejora, provocada por el cambio en las plantillas o banquillos de los equipos y en la presión competitiva, si la distancia perdida era amplia en la primera vuelta, se complica revertir la situación.
El corte actual con el descenso lo marcan los 3 triunfos de Palmer Basket Mallorca Palma. Los equipos que llegaban con 3 victorias a esta situación han terminado con una media de 8,3 triunfos al llegar al partido 32 y los que llegaban con 2 victorias han terminado con una media superior de 9,4 triunfos, lo que situaría en 10 victorias la salvación, añadido este dato a los 11,3 triunfos que promedian los equipos que acaban en la 15ª plaza, nos puede aventurar a afirmar que la salvación está en la horquilla de las 10 u 11 victorias, pero volvemos a recordar que las estadísticas están para romperlas.


Extraordinario trabajo estadístico
Con 10 será suficiente. Y entre 10 y 11 conseguirá el CB Zamora a final de temporada.
Con 10 será suficiente. Y entre 10 y 11 conseguirá el CB Zamora a final de temporada.
Segunda vuelta muy dura. Los equipos se han reforzado y los rivales directos reciben en casa a los zamoranos
Los datos… bestiales!!!